
Artefactos en contra de la nada
Existen algunos artefactos que nos salvan temporalmente de la nada, de la inexistencia. Esta la memoria, errática y traicionera selecciona sin nuestro permiso sus prisioneros. Esta el eterno retorno, la nostalgia, que nos lleva en la odisea de enfrentarnos al lugar que llevamos dentro y que nunca encontraremos. Esta el amor, que salva de la extinción a lo amado, como todo, al menos por un rato.
Una Religión
La necesidad de creer,
la necesidad de la fe,
hay quienes piensan
que no es posible vivir sin dios.
Doy pasos atrás y tuve un dios,
el que se desvaneció entre mis pesadillas de niño,
pesadillas que se convirtieron con el tiempo
en el mundo que conozco.
Doy algunos pasos al frente
y entonces, ¿será el amor mi religión?
una fe que aunque profese niegue,
para borrar de nuestra realidad que seremos borrados.
Aparecen entonces proyectados nuestros cuerpos,
entrelazados en humores mágicos,
cuerpos exhaustos de consumirse,
aparece tan sólo tu mano,
depositada descuidadamente sobre la mía,
tus labios tibios, en un beso en medio de una calle desierta
durante un frío invierno.
Aparece tu amor, y el mío,
que salva esos momentos
de ser borrados por la ráfaga del tiempo,
de perderlos para siempre en el universo de la memoria.
Aparece también nuevamente la pregunta
¿es el amor mi religión?,
que promete la eternidad de tu ojos,
al menos mientras los míos
aun estén abiertos.

Vanish-ink
Fue en una esquina, o en un bar,
o en un pasaje olvidado de una novela de amor.
Te conocí de repente, o de apoco,
fue con el tiempo, o un tropiezo y choque de nuestros cuerpos.
Me preguntaste algo, o te hable del clima,
te pedí un estúpido consejo, o me agrediste con torpes palabras.
Te robe un beso, o tu me regalaste unos cuantos,
te toque, o solo mi mano resbalo por tu pierna.
Fue sólo una noche, o un par de años,
es mi vida entera, o un par momentos en la tuya.
Fue el mejor beso de mi vida, quizás de la tuya también,
luego de una caminata a media noche, o quizás al atardecer.
Fueron los mejores versos de mi vida, quizás los de tu vida también,
hechos con esta endemoniada tinta, que luego de escrita, ha de desaparecer.












